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Comidas y Sopa quema grasa

receta sopa quema grasa

Las comidas sin grasa son la mejor opción a las que puedes optar si quieres adelgazar, bajar de peso o mantener tu bienestar en general. Una de las mejores recetas del menú más conocida es sin duda la sopa quema grasa, que puede ser realmente exquisita y beneficiosa si se prepara con los condimentos adecuados.

Además, para que no estés probando otros platos con poco gusto, más adelante te mostramos una lista de las 10 mejores recetas para bajar de peso y adelgazar. ¡Disfrútalas!

Receta de la sopa quema grasa

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La sopa quemagrasa se basa en una dieta hipocalórica, que tiene un bajo aporte energético y apenas tiene proteínas. La sopa es pobre en grasas e hidratos de carbonos, pero el metabolismo quema más calorías que el resto de platos similares.

Es importante mencionar que la dieta de la col, solo puede realizarse durante 7 días seguidos. Debido a los pocos valores nutricionales que tiene, puede llegar a ser peligroso tomar esta dieta durante mucho tiempo, sobre todo en el desayuno, ya que apenas contiene calorías, grasas o proteínas.

Si lo ves necesario, pasado un mes sí que se puede volver a tomar esta dieta, aunque recomendamos desarrollar un estilo de vida saludable haciendo deporte y teniendo una dieta equilibrada.

Antes de lanzarse a cualquier dieta que desafíe el sentido común sanitario, recomendamos encarecidamente consultarlo con un profesional especializado. Tener a un nutricionista y a un médico al lado siempre será útil si vas en la aventura de bajar de peso.

Ingredientes

  • 1/2 repollo limpio.
  • 6 cebollas.
  • 6 tomates sin cáscara.
  • 2 o 3 tallos de apio fresco.
  • 2 pimientos verdes.
  • Sal rosa del Himalaya o sal marina.
  • Pimienta.
  • Agua necesaria para cubrir todas las verduras (unos 4 litros).

También puede añadirse alguna que otra especia, como el jengibre.

Tiempo de preparación

Esta comida tarda una media de 45 minutos en su preparación y está destinada a una sola persona, pero para comerla varias veces. Con los ingredientes que te hemos dado tienes para 2 o 3 días.

Cómo preparar la sopa quema grasa

  1. Antes de comenzar, échale agua al repollo y al resto de las verduras para asegurarte de que están totalmente limpias y bien lavadas.
  2. Empezamos cortando las verduras en trozos pequeños. La cebolla pícala en cuadraditos y el apio en trozos. Pela el tomate si aún tiene la piel y córtalo en trozos pequeños, al igual que los pimientos.
  3. Lo siguiente será poner el agua a calentar en una gran olla o cacerola. Cuando veas que está empezando a hervir, añade las cebollas y tomates, remueve bien, y luego incorpora el resto de ingredientes.
  4. Deja a la cacerola con la tapa puesta cocerse a fuego lento hasta que las verduras estén bien cocidas. Según nuestra experiencia, son entre 10 y 15 minutos.
  5. Cuando lo tengas ya en la mesa, tritúralo todo para conseguir una crema. De esta forma será mucho más saciante y favorecerá al tránsito intestinal.
  6. Por último, guárdalo en la nevera hasta que te lo vayas a servir. Si quieres, también puedes congelar las raciones de sopa que son para cada día.

¿Cuánta sopa quema grasa debemos tomar?

La sopa quema grasa es solo un plato más dentro del menú de comidas sin grasa. No solo hay que tomar una sopa, sino que hay que acompañarla de otras comidas al día.

Normalmente se toma como entrante o primer plato con unos dos o tres litros por día. Si te has quedado corto con lo que te has puesto, no es un crimen servirse otro.

Recomendamos ingerir la sopa quema grasa cuando esté caliente, ya que da un mayor sabor en la boca. Hay gente que se la toma fría, pero el calor volverá la comida más agradable.

Otras recetas bajas en grasa y colesterol

Para todos los amantes de la cocina y del buen vivir es fundamental contar con ricas opciones para degustar platos saludables.

A parte de la gente que quiere adelgazar, las comidas sin grasa le interesan a la mayoría porque adoptar hábitos alimenticios correctos es una estrategia que favorece el gozo de una buena salud, más allá del hecho puntual de bajar de peso.

fajitas de pollo mexicanas

Fajitas de pollo mexicanas

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Un plato tradicional mexicano con una gran diversidad de sabores que le aportan la variedad de verduras y condimentos, entre los que destacan sus típicos pimientos morrones.

 

Pechuga de pollo a la plancha

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¿Pechuga de pollo al horno? Una mejor opción es prepararlas a la plancha acompañadas de patatas para lograr quedar saciados un buen rato con un bajo aporte de grasa.

 

Pechuga de pollo al limón

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Un toque de limón para aportar un gusto ácido bajo en grasa y conseguir una forma diferente de preparar una proteína tan versátil como lo es el pollo.

 

aguacate relleno de atun

Aguacate relleno de atún

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En ocasiones especiales también se pueden comer platos saludables. Un elemento tropical y gustoso como el aguacate acompañado del intenso sabor del atún es, sin duda, una receta para probar y sorprender.

 

recetas de tostas

Recetas de tostas

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¿Tienes las tostadas en la despensa? Una excelente opción es ponerles por encima salmón ahumado acompañadas del queso de cabra para lograr quedar saciados un buen rato con un bajo aporte de grasa.

Recetas bajas en calorías y grasas

Cuando de adelgazar se trata, se debe tener presente que comer una dieta equilibrada es clave para conseguir bajar de peso y, además, mantener los resultados en el tiempo.

Al momento de cocinar para alcanzar estos fines, las verduras, carnes magras y técnicas de cocción bajas en grasa son grandes aliados del cocinero. A continuación, se presentan recetas seleccionadas ideales para un consumo bajo en calorías y grasa.

ensalada de atún y huevo

Ensalada de atún y huevo

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Una ensalada fresca con exquisitos sabores que puede ser degustada sin remordimientos gracias a lo saludable que es el atún y al aporte de colesterol bueno del huevo.

 

ensalada tibia

Ensalada tibia

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Para los amantes de lo orgánico, nada como degustar una fascinante mezcla tibia de verduras y champiñones aderezada con los mejores condimentos y aceites para una explosión de sabor.

 

ensalada tomate y lechuga

Ensalada de tomate y lechuga

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Un sabor fresco y agradable es el que proporciona esta deliciosa ensalada de tomate y lechuga a cualquier menú. Comer sano puede llegar a ser muy reconfortante.

Cómo cocinar comidas sin grasa

Las comidas no necesariamente tienen que estar totalmente exentas de grasas para que sean saludables. Existen grasas buenas y grasas malas, y nos interesa muchísimo consumir las primeras y desechar las segundas.

¿Cómo sé cuándo una grasa es buena o mala?

Todas las grasas pueden ser buenas, y todas las grasas pueden ser malas. Para determinar si una grasa es buena o no, el consumidor debe fijarse en la procedencia, la elaboración y el proceso al que se someten dichas grasas.

Existen tres principales tipos de grasas que debemos conocer para juzgar correctamente cuándo son saludables y cuándo no. Las grasas se dividen en: saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas. Diferenciar estos tipos de grasa es bastante sencillo. Solo hace falta observar su estado a temperatura ambiente.

Las grasas saturadas son sólidas a temperatura ambiente y sólidas cuando las enfrías. Las grasas monoinsaturadas son líquidas a temperatura ambiente y sólidas cuando las enfrías. Y las grasas poliinsaturadas son líquidas a temperatura ambiente y líquidas cuando las enfrías.

Las grasas saturadas son las más estables con el calor, y por lo tanto, son las más indicadas para cocinar. Un ejemplo de alimentos con estas grasas son la mantequilla, el tocino o el aceite de coco.

Las grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva virgen extra o el aguacate, son menos estables con el calor. Por lo general, es mejor no someter este tipo de grasas a altas temperaturas, pero son bastante indicadas para platos que se preparan a temperatura ambiente, como las ensaladas o los típicos sushis crudos.

grasas buenas y grasas malas

Las grasas poliinsaturadas son menos estables aún con el calor que las grasas monoinsaturadas. Este tipo de grasas son bastante delicadas a la hora de cocinar con ellas, y bajo la recomendación de los expertos: nunca se debe comprar este tipo de grasas por separado, habiendo recibido un proceso industrial.

Para la extracción de las grasas poliinsaturadas, los productos han tenido que pasar por un proceso de elaboración que elimina todas las buenas propiedades de la grasa. El aceite de girasol, por ejemplo, ha pasado por un proceso industrial que elimina todas sus buenas propiedades.

Lo ideal es consumirlo cuando estas grasas no han sufrido ningún tipo de proceso. El pescado y los frutos secos tienen este tipo de grasas. Son buenas porque no han atravesado ningún tipo de proceso, y vienen de forma natural en los alimentos que ingerimos. Lo ideal en este tipo de grasas es consumirlas de los frutos secos, semillas y productos del mar directamente. Pero, ¿y entonces qué pasa con el pescado? ¿Debemos ingerirlo crudo?

La grasa del pescado está protegida por el propio animal. La anatomía del pez permite a los humanos cocinar e ingerir el pescado sin perder ninguna de las buenas propiedades del omega 3. Lo ideal sería no sobrecocinarlo, pero no estaremos cometiendo ningún error al meterlo un rato en plancha. Por eso no es lo mismo consumir la grasa directamente del producto natural que de una extracción industrial.

Comidas sin grasa para enfermos de la vesícula

La vesícula biliar es un pequeño órgano que se encuentra ubicado debajo del hígado y que se encarga de almacenar la bilis, sustancia necesaria para que el hígado procese las grasas que ingerimos día a día.

Al encontrarse afectada la función de este órgano, es necesario adaptar la forma de cocinar y poner en práctica la preparación de recetas de comidas sin grasa para evitar el trabajo forzado de la vesícula y causar el inicio de un cólico biliar.

Entre los efectos más notorios de adoptar una dieta libre de grasa en estos casos se encuentra la disminución de los gases estomacales e intestinales.

Lo más recomendable es comer un menú rico en verduras y ensaladas que aporten fibra para favorecer la actividad intestinal. Entre estos alimentos destaca el aguacate, que aunque tenga un alto contenido en grasas ayuda a adelgazar porque medran los procesos del metabolismo.

En cuanto a fuentes de proteínas, el atún y el pollo son excelentes opciones por lo magro de su carne. Se debe tratar de evitar un consumo excesivo de carne de res o cerdo y consumir abundante agua para favorecer la digestión.